Como una herramienta para visualizar y comunicar sus ideas, nada se compara con las impresoras 3D. Simplemente no hay sustituto para la retroalimentación táctil y visual que un modelo físico puede proporcionar; y con la dimensión, puede crear simples y complejos modelos en el espacio real y escalado de forma proporcional.

Ficheros CAD, grabados y representaciones pueden ser malinterpretados por todos, desde los miembros del equipo a los clientes. Y los cambios debidos a la falta de comunicación se vuelven exponencialmente más caros en cada paso del proceso de diseño.
Pero los modelos físicos producidos en una impresora 3D permiten a todos a revisar los conceptos con precisión. La impresión 3D incluso hace posible la colaboración en tiempo real entre los miembros del equipo aunque estén en diferentes lugares.
Por otro lado, el outsourcing de un modelo toma días o semanas. Una impresora 3D puede crear el mismo modelo en sólo unas horas. Las impresoras 3D también le permiten experimentar con nuevos conceptos y numerosos cambios de diseño, sin perder tiempo ni dinero en gastos de construcción.
Por último, pero no por ello menos importante, la seguridad y protección de la propiedad intelectual son esenciales para su negocio. Sin embargo, cada vez que envía conceptos o diseños a un proveedor de servicios externo para realizar modelos, aumenta la posibilidad de una fuga de seguridad.
Sin embargo, al realizar una muestra en una impresora 3D se asegura que los conceptos que está desarrollando queden bien guardados dentro de su empresa.
Como ya explicamos en otro punto de este sitio; existen (o existían) los “tranfers” que son unas capas plásticas con diseños varios que se compran y simplemente al contacto con una plancha caliente esta se transfiere a la tela. Es característica este tipo de impresión porque se nota el pvc sobre la prenda, aunque es lavable y dura muchísimo tiempo, en especial las de procedencia EE.UU.
El otro sistema “diferente” que estuvo de moda hace tiempo es la pintura “abuchonada” o “inflada” que era una pintura que al contacto con el calor (un horno) esta se secaba aceleradamente y adquiría una textura especial además de un brillo semi-mate inusual en las impresiones sobre tela. Realmente era excelente. La capa de pintura era gruesa en apariencia pues el horno hacia de nexo de unión entre las partículas de pintura sin verse casi el tramado de la tela (que es lo normal).
IMPRIMIR PRENDAS ES UNA ESPECIALIZACIÓN MUY REDITUABLE DESDE EL PUNTO MONETARIO QUE REQUIERE EXTREMA PROLIJIDAD. *
Otra manera de imprimir pocas cantidades (preparar tela, original, etc para 10 o 12 impresiones se convierte en caro por los costos) son los papeles llamados transfer. Estos vienen en formato A4 y se imprimen con una impresora común de color de un lado y al revés (espejo). Luego se recorta lo mas cercano posible al diseño (no mucho) y se coloca encima de la prenda a estampar. Acto seguido se coloca un papel tipo sulfito o similar (el papel sulfito es el que usan muchas panaderías para envolver las facturas) encima y arriba de todo una plancha con calor (no al mango, debe probar). El papel se adhiere a la tela y se retira a posteriori el papel visible común. El inconveniente de este sistema son 2: a) el papel de transfer es caro y b) no sirve sobre prendas de colores oscuros (azul ,negro, rojo, etc).
Atención que sólo es buena idea en impresiones chicas, como las que se usan en los bolsillos de las camisas de trabajo.
Puede, si entra en el tema imprimir ropa (telas, banderas, etc) necesite una máquina para hacerlo más fácil y rápido y con más de un color. Le comentaremos existe, la puede comprar hecha o puede hacerla usted mismo.
* Telas: Si Ud. es bueno imprimiendo telas puede confeccionar diseños a un costo muy inferior a las máquinas standar. Una máquina se enciende por un kilómetro de impresión pero jamás por 3 metros de tela a 4 tintas.