Hoy en día, a la hora de imprimir tarjetas corporativas o personales, hay muchas más opciones de las que solemos considerar en primera instancia, como revestimientos satinados, papel especial de alta calidad, estampado, impresión digital a todo color y más, todo lo cual vale la pena analizar.
Muchas de estas opciones son realmente importantes, mientras que otras pueden ser irrelevantes para tu profesión o negocio. Pero para poder elegir, tienes que saber qué opciones hay disponibles y cuál es la mejor para ti.
El tamaño de la tarjeta es lo primero que debes considerar. Aunque normalmente se suele utilizar el tamaño estándar que se usa en tu país, eso no quiere decir que no puedas optar por otros modelos que consideres más prácticos u originales.
En cuanto al tipo de papel, puedes elegir entre la cartulina común sin revestimiento, cartulina recubierta con una capa brillante, y hasta papel reciclado.
Si tu prioridad es el precio, elige el papel común, mientras que si cuentas con un presupuesto mayor, es mejor optar por algún tipo de acabado brillante, ya que la hará lucir más profesional.
Luego debes decidir si la imprimirás de un lado o de ambos. Aquí cuentas con 3 opciones: impresa solo de un lado, impresa de ambos, o impresa de un lado y con una capa de color del otro. Nuevamente, la decisión dependerá en gran medida de tu presupuesto.
Por último, también puedes elegir la forma de tu tarjeta personal o corporativa. Aunque el corte estándar es rectangular, la mayoría de las imprentas pueden ofrecerte bordes redondeados y tamaños diferentes.
Aunque la mayoría escogerá siempre el corte recto, ya que es el más común, otros puede ser que deseen utilizar los bordes redondeados para que su tarjeta sobresalga entre las demás.
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